Aromas que anclan la calma
Escoge notas de eucalipto, lavanda o cedro para respirar profundo. Menos es más: dos gotas bastan en un difusor para acompañar, no invadir. Alterna fragancias según estación. Los aromas discretos te transportan a suites silenciosas, recuerdan bosques húmedos y convierten una ducha breve en pequeño viaje sensorial tras un día demandante.